¿Se acerca el dÃa en que las máquinas dominarán al mundo?
Por: Agencias
Ciudad de México.- Observar a una máquina que derrota al campeón del mundo de uno de los juegos de estrategia más difÃciles del planeta ya no es una novedad. Aplicaciones que deciden por nosotros, robots que nos asisten en las tareas de la vida diaria o máquinas de combate que pueden organizarse y atacar por sà solas, son algunos ejemplos del avance que el ser humano ha conseguido en el campo de la inteligencia artificial. Solo son matemáticas La inteligencia artificial es una rama de la ciencia computacional que se define como la aptitud de las computadoras de imitar las capacidades cognitivas (mentales) de un ser vivo, que les permite resolver problemas reales y aprender de sus experiencias anteriores. Redes neuronales, robótica, algoritmos genéticos, sistemas expertos y agentes inteligentes, son algunos de los conceptos extraordinarios que impresionan por lo desconocido y peligroso que nos puedan parecer. Los algoritmos de inteligencia artificial son procesos automáticos y fórmulas matemáticas que calculan las máquinas siguiendo ‘reglas’ especÃficas definidas por el programador, tan simples como: si es mayor a 2, súmale 3 a la salida. El producto final de estos algoritmos, reglas, fórmulas y procesos ejecutados por las computadoras resultan en aplicaciones reales como la entrega por parte del buscador de Google de los resultados que buscamos en Internet, o que un programa de seguridad identifique a una persona por su rostro. La capacidad de las máquinas contra las del cerebro humano A pesar de que las computadoras solo están programadas para ejecutar comandos, lo hacen de manera mucho más rápida que el ser humano y muy pocas veces se equivocan como nosotros. Un ejemplo de ello serÃa una ‘simple’ multiplicación, por ejemplo, 567 por 397 (intente ejecutarla). La máquina darÃa el resultado exacto antes de que un humano siquiera se acerque a la solución. De hecho, la computadora más rápida del planeta, la Sunway TaihuLight china, podrÃa realizar unas 90 mil billones de estas operaciones en un segundo. Sin embargo, según destaca el profesor de Inteligencia Artificial de la Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú (BMSTU), Valeri I. Térejov, en una entrevista exclusiva a RT, cuando se habla de inteligencia lo importante no es la rapidez de procesamiento, sino el “paralelismo†de las acciones o cuántas operaciones simultáneas puede ejecutar un procesador, y es aquà donde el ser humano no tiene competencia. Aunque los procesos eléctrico-quÃmicos del cerebro para la transmisión de la información son bastante lentos, las más de mil billones de conexiones que mantienen sus neuronas lo han convertido en una de las creaciones de la naturaleza más impresionantes y efectivas para la supervivencia. Imitar a la naturaleza en beneficio de la humanidad Como ya lo destaca Stephen Hawking, uno de los seres humanos más inteligentes de la historia, un ser artificial con capacidades superiores a las nuestras podrÃa convertirse en algo muy beneficioso para el ser humano, pues las máquinas podrÃan resolver problemas para los que no tenemos soluciones, como la cura contra el cáncer. Durante las últimas décadas, el ser humano ha obtenido buenos resultados en su intento de reproducir algunas partes de las principales funcionalidades de esta ‘máquina natural’. A partir de algoritmos de última generación como las redes neuronales convolucionales (ConvNet), se ha logrado imitar funcionalidades como la vista o el oÃdo “con más del 90 % de efectividad†en tareas de reconocimiento de las imágenes o separación de los sonidos emitidos por varios instrumentos, afirma Térejov. AsÃ, cientÃficos rusos han creado un modelo computacional completo de un gusano, uno de los organismos multicelulares ‘más simples’ de la naturaleza. Por su parte, asistentes personales como Siri de Apple o Alexa de Amazon, logran imitar una parte de nuestra capacidad para mantener un diálogo y buscar soluciones a problemas básicos, aunque no siempre de la mejor forma. ¿A qué le tememos? Más allá de las múltiples ventajas de estos sistemas, muchos se plantean una posibilidad real de que se repita un escenario parecido al de pelÃculas como ‘Terminator’ o ‘Matrix’, con un final apocalÃptico en el que la raza humana es dominada por seres con una inteligencia superior que nosotros mismos hemos creado. El especialista de la BMSTU explica que existe la creencia de que a medida que enseñemos y ampliemos las capacidades de las redes neuronales artificiales, podrÃa llegar un momento en que estas “comiencen a pensar por sà solasâ€. Incluso actuamente existen desarrollos tan avanzados que ejecutan procesos en capas que los cientÃficos “no logran interpretarâ€, destaca. Es precisamente este desconocimiento lo que causa un temor de que una hipotética capacidad evolutiva de las máquinas se convierta en un verdadero problema para nuestra especie, cuando el ser humano sea ‘una molestia’ para su desarrollo. Hawking advierte que ningún ser humano desearÃa encontrarse en una situación en la que nuestras acciones vayan en contra de estos seres más evolucionados, pues no tardarÃan en destruirnos al igual que nosotros lo harÃamos —sin pensarlo ni un segundo— con una colonia de hormigas que se interponga en la construcción de una central hidroeléctrica. El temor de convertirse en esclavos de unos seres que por ahora solo nos hacen la vida más fácil se hace eco en las mentes más destacadas. Se trata de una preocupación que ha hecho que grandes personalidades del sector tecnológico como Bill Gates (Microsoft), Elon Musk (Tesla), Steve Wozniak (Apple) hayan reunido esfuerzos e incluso invertido millones de dólares en el desarrollo de tecnologÃas que aseguren que en el futuro las máquinas se comporten de manera ‘amigable’ con el hombre. De cualquier manera, la posibilidad de crear una inteligencia artificial ideal está muy lejos de hacerse realidad. A pesar de que el ser humano vive en una época crucial en el desarrollo tecnológico, tal vez estemos a décadas o siglos de crear un ser ‘superinteligente’. O quizás ese dÃa nunca llegue.